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Ciertamente, no existe
una formula mágica para detener un proceso inflacionario de la
noche a la mañana, digo esto, porque para abatir a este terrible
flagelo no hace falta la magia sino mas bien la disposición para
hacerlo. Hemos dicho en infinidad de anteriores artículos, que
el principal causante de la inflación es el gobierno y las políticas
económicas que este desarrolla y aplica. Es justamente allí,
donde radica la razón de la inacción de éste para
atacarla, dado que bien sabe el gobierno que cualquier estrategia de desaceleracion
de la inflacion, pasa por la disminución del aparato burocrático
del estado, al que le sobra mas o menos el 70 % de sus integrantes y el
cual por razones obvias de clientelismo político y temor visceral
(infundado) no ha sido tocado, trasladando los temibles efectos de la
recesión que nos acogota al segmento privado del aparato productivo.
Esto se evidencia al comparar el aumento en los niveles de desempleo habidos
en los dos últimos años, donde encontramos que éste
(el desempleo) ha pasado del 8 % en 1994 al 18 % en la actualidad. Lo
que significa, si cuantificamos estas cifras, unas 900.000 personas cantidad
esta bastante cercana de la que necesita deslastrarse el sector publico,
el cual, lejos de reducirse ha crecido considerablemente en este lapso.
Es aquí, donde uno se ve obligado a pensar que el gobierno (no
solo este) no esta dispuesto a tomar las decisiones apropiadas; porque
si no es justo que sean desincorporados 1.000.000 de personas del sector
publico tampoco lo es que lo sean del privado. Perfectamente se hubiera
podido haber compartido esta cifra entre ambos sectores, aliviando de
esta manera y en magnitud significativa la incidencia sobre la formación
del déficit presupuestario.
De todas maneras, dos años mas tarde y con un millón de
desempleados mas, solo tiene esta alternativa el gobierno, debe aunque
sea injusto para con sus integrantes redimencionarse y entender, que debe
ser mucho mas pequeño y dedicárse solo a las áreas
de su estricta competencia: Salud, Educación, Vivienda, Seguridad
y Defensa y al manejo de las áreas estratégicas de producción,
compartiendo estas, donde sea posible, con el sector privado interno o
externo, para poder acometer rápidamente programas de desarrollo
en aquellas áreas donde evidentemente tenemos ventajas comparativas.
Debe entender el gobierno que aunque momentáneamente aumente el
desempleo, al hacerlo, disminuirá el déficit fiscal, con
esto se desacelerará la inflación y entonces se podrá
pensar en una mejora del salario real. Además al disminuir la planta
trabajadora, liberara recursos que podrán ser dedicados a la inversión
social que dinamizara el aparato económico y aumentara la demanda
de empleo corrigiendo así la distorsión actual.
Debe sacar cuentas el gobierno que aun desembolsando recursos para pagar
transitoriamente una cantidad mayor en seguro de desempleo debido a los
que desincorpore, este egreso seguramente será menor al que debe
hacer obligado por la inflación y que se refleja automáticamente
en el resto del aparato productivo. Repito, que de acometer el gobierno
un plan estratégico de disminución del aparato burocrático,
ciertamente en principio aumentará el desempleo pero, rápidamente
surgirá un reacomodo beneficioso para todos.
Resulta pues imperioso, tomar decisiones al respecto, decirle la verdad
al país en lo que a las opciones que tenemos se refiere, especialmente
decir la verdad en cuanto al fondo monetario internacional, acabar de
una vez con la farsa y el discurso demagógico de decir que el fondo
es el monstruo de las mil cabezas. Decir que somos nosotros como país,
los únicos responsables por lo que aquí acontece y que por
lo tanto somos los únicos que podemos tomar las acciones apropiadas
para corregir el rumbo de nuestra economía como recientemente nos
lo dijo el Presidente Alberto Fujimori a su paso por Venezuela
También dijo, que el éxito actual de Perú radica
en las medidas (Severas medidas)adoptadas. Mismas, que comienzan por no
gastar ni un solo centavo mas de lo que le ingresa, aunque ello implique
privaciones o recesión ya que esto es preferible al exceso de medios
de pago improductivos causantes de inflación y en consecuencia
del deterioro del ingreso real de la población. Según lo
explico el Presidente Fujimori, las medidas tomadas por su gobierno no
fueron graduales, sino mas bien violentas en cuanto a la rapidez de implementacion
se refiere, logrando estos resultados exitosos: con la disminución
del aparato burocrático, con una férrea disciplina fiscal,
con una política agresiva de privatizaciones, con una adecuada
política monetaria, con una apertura amplia de la economía
a las inversiones privadas nacionales y extranjeras y, como punto critico
de la estrategia se debe buscar la manera de reducir la magnitud de la
masa monetaria, dado que esta es una de las causas principales de presión
inflactiva.
No existen remedios mágicos ni graduales. El gradualismo solo genera
reacomodos de los agentes económicos que invariablemente presionaran
para lograr la mejor posición posible. Vemos pues, como la especulación
no es una causa, sino mas bien un efecto de la inflación, la incertidumbre
y la anarquía económica.
Amanecerá y Veremos.
Romulo E. Lander Hoffmann.’
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