|
 

|
La emisión de deuda pública
usada para el financiamiento de gastos fiscales corrientes, equivale a
la destrucción del valor del capital, dado que una parte, sustancial
generalmente, de los ingresos futuros quedan comprometidos.
Financiar el gasto publico corriente mediante un préstamo, equivale
a reducir el flujo de ingresos disponibles en todos los periodos siguientes
a aquel en el cual los fondos son transferidos por los prestadores, y
las rentas son utilizadas.
Me explico: Un documento de deuda (Bono, letra, pagare, o cualquier otra
modalidad de deuda que se utilice), es una obligación contractual
por medio de la cual se compromete el pago de cantidades previamente estipuladas;
exigibles a lo largo de una sucesión de periodos, también
previamente estipulados, o determinados.
La contratación de deuda utilizada para financiar gasto corriente
implica además de la destrucción del capital, una injustificable
violación de las reglas que rigen, o debiera regir la prudencia
fiscal, ya que los gobiernos, y muy especialmente este, solo pagan como
pueden y en nuestro caso, cuando quieren, después de haberle dado
un pésimo uso a los dineros aportados al fisco por esta deuda contraída.
(Deuda Interna).
Visto en estos términos, la deuda, es una obligación a pagar
a futuro. En consecuencia; Cuando el propietario de una cantidad de bienes,
(en nuestro caso el estado) contrae una deuda, esta, compromete el flujo
de las posibles ganancias (netas) que el estado, por concepto de explotación
y/o venta de sus bienes produce. Lo que efectivamente reduce el valor
presente de esos bienes.
En definitiva, la contracción de deuda a ser utilizada en inversiones
no reproductivas equivale a la destrucción del valor del capital.
Y es justamente este, el crimen más monstruoso que este gobierno
esta cometiendo contra la nación y especialmente contra las generaciones
futuras quienes sentirán, con todo su poder, las consecuencias
de tan criminal, monstruoso y objetable endeudamiento. El cual, en tan
solo 5 años ya es mayor que el total de la deuda externa contraída
por la nación en 40 años de democracia.
Pero existe otro crimen aun mayor que esta deuda publica interna criminalmente
contraída, crimen que dañara y que destruirá irreparablemente
nuestro capital. Yo lo llamaría CRIMEN DE LESA PATRIA, y lo es
la dolarización de esa deuda, que si bien implica el enriquecimiento
exponencial de un sector también implica el empobrecimiento galopante
de la mayoría de la población. Sin contar con aquellos pobres
mortales, tenedores de deuda, que vía las continuas devaluaciones,
han visto, desaparecer como sal y agua sus acreencias.
Amanecerá y veremos.
Rómulo E Lander Hoffmann
Marzo 2004
Volver
a Menu 2004 |